El seguimiento: cómo sabemos que está resuelto
El criterio de cierre nunca es «los ocupantes ya no ven nada». Es la ausencia de capturas en las trampas de vigilancia durante dos lecturas consecutivas. La matiz importa, porque una población residual pasa fácilmente tres semanas bajo el radar. Una vivienda de Rosemont–Petite-Patrie declarada limpia demasiado pronto vuelve a llamar tres meses después. El seguimiento está incluido en el presupuesto inicial: es la segunda mitad del trabajo.
Nuestro protocolo de exterminación de cucarachas, paso a paso
La inspección gratuita identifica la especie, el alcance y los puntos de entrada, y desemboca en un presupuesto escrito con productos, método, calendario y garantía. Sigue el tratamiento, con productos aprobados por Santé Canada y una preparación cuyas instrucciones se entregan por adelantado. Una o dos visitas de seguimiento verifican el resultado, con retoque gratuito si la actividad persiste.
Señales de alerta a vigilar en Petite-Italie y Marché Jean-Talon
En este tipo de propiedad, los primeros indicios rara vez aparecen a la altura de los ojos. Hay que mirar los zócalos, detrás de los muebles fijos, bajo los fregaderos, las vigas de borde del sótano y los pasos de tuberías. En Rosemont–Petite-Patrie, el factor agravante sigue siendo los callejones verdes y los contenedores de compost colectivos, fuentes de alimento permanentes a neutralizar junto al tratamiento: lo que aparece en su casa suele tener origen medianero.
Impedir el regreso tras el tratamiento
Una reinfestación casi nunca es un fallo del producto: es un punto de entrada abierto o una fuente de atracción nunca retirada. Tras un tratamiento de exterminación de cucarachas en Rosemont–Petite-Patrie, entregamos una lista de correcciones priorizadas por coste. Para edificios de alquiler y comercios añadimos un registro fechado de intervenciones.